Dura derrota para el Decano en un encuentro en el que mereció más. Los de César Negredo se encontraron muy pronto por detrás en el marcador tras ser señalado un dudoso penalti en contra. Tras lograr el empate, el Recre vería como perdía el partido tras una contra que se convirtió en el único disparo a puerta de los murcianos en la segunda parte.

El Decano inició el encuentro decidido a sacar algo de provecho de su enfrentamiento en La Condomina, desde muy pronto la iniciativa de los albiazules parecía que daría sus frutos tras varias llegadas peligrosas como el disparo de Ale Zambrano tras centro de Casado, o el saque de una falta donde Natalio pudo fusilar de no ser de que la zaga local estuvo rápida.

Fatídico minuto el 27 en el que el colegiado pita penalty en contra por un forcejeo dentro del área. La jugada bastante dudosa acaba de la peor manera posible cuando Marc Fernández anota desde los 11 metros y adelanta a los suyos. A partir de ahí, los recreativistas incrementarían su presencia en campo rival. El Decano ya estaba mereciendo más pero el gol se resistiría. Casado pudo empatar de falta directa, pero el cuero se marchó fuera rozando la escuadra murciana. José Carlos Lazo también crearía peligro en una gran internada, pero no encontraba el hueco para disparar.

El descanso llegaría y poco cambiarían las cosas, los onubenses seguirían en su empeño y los universitarios se encerraban en su campo. Tras 30 minutos merodeando el área local, por fin llegaría el justo premio del gol, un vertical Rafa de Vicente desborda y dispara a portería, tras el desvío del guardameta, Boris remata como puede al fondo de las mallas.

Tras el tanto, llegaron los mejores minutos de los de Negredo que notaban el nerviosismo en los murcianos pero sin saber rematar el partido, el UCAM estuvo rápido aprovechando una contra que acabaría en gol tras el centro de Marc Fernández y el remate de Urko Arroyo. Incredulidad en los albiazules que veían perder la oportunidad de adelantarse y por contra volvían a estar abajo en el marcador. Poco se jugaría hasta la finalización a pesar de que el colegiado añadiera cinco minutos e irremediablemente se acababa el encuentro sin la recompensa merecida.