Segunda victoria consecutiva del Decano y primera lejos de Huelva, en un estadio Nuevo Arcángel que se pintó de albiazul con la gran masa recreativista desplazada hasta Córdoba.

Con el apoyo de la grada y las ideas claras, el Recre supo llevarse los tres puntos en un encuentro en que la intensidad, las ocasiones y la presión arriba fueron las claves y los detonantes para lograr el objetivo de la victoria. Tras una buena ocasión para el filial blanquiverde donde Marc Martínez tuvo que emplearse a fondo, los albiazules pusieron la directa aprovechando su velocidad y desborde por banda con un Antonio Núñez y José Carlos Lazo muy activos. Tras varios acercamientos sobre la portería de Lavín llegó una de las ocasiones más claras de los onubenses, una buena pared del extremo sanluqueño con Boris lo dejó en una posición franca para disparo, su intento se quedó en eso al chocar el cuero con el palo. Pero el equipo lo siguió intentando, una nueva jugada personal de Lazo tampoco acabó en gol al no lograr conectar con Boris en su pase atrás; tampoco lo consiguió Iván Malón que puso un gran centro para el ariete recreativista, la zaga cordobesista estaba atenta cortando las acometidas del Decano.

Los locales no se quedarían atrás y responderían con dos acciones peligrosas de Sebas, la primera taponada por la defensa albiazul y la segunda desviada a córner en una gran intervención de Marc Martínez. La primera parte concluiría con el sinfín de ocasiones producidas, raro era ver aún el cero a cero en el marcador.

A la vuelta del paso por vestuarios llegaría el ansiado tanto, los de Ángel López seguían en sus trece y en una jugada protagonizada por Rafa de Vicente, lograban el 0-1. El centrocampista malagueño recibió en la frontal del área rival, buscó el hueco recorriendo la línea de cal hasta colocar la esférico dentro de las mallas con un disparo certero.

A partir del gol, los blanquiverdes irían ganando el posesión, pero el Recre, bien plantado y sabiendo jugar al contragolpe seguiría haciendo mucho daño, como en el 66, donde Lazo disfrutó de un mano a mano que no supo resolver, su remate al cuerpo del portero pudo haber supuesto el 0-2 de haberse asociado con Boris que esperaba sólo en el centro del área. El filial ganaría en metros pero no en peligro, de hecho no sería hasta el 68 cuando volvería a probar suerte con un disparo desviado dejando las ocasiones para los minutos finales donde ya reinaba el desconcierto tras una tangana y la expulsión del delegado local y el míster recreativista. Anteriormente, los onubenses disfrutarían de dos claras oportunidades para sentenciar, pero en la primera Boris anotaría en posición adelantada y en la segunda, ni Santi Luque ni el 9 catalán pudieron perforar la portería califal.

Se llegaría hasta el 95 con el tiempo añadido pero el equipo bien colocado pudo restar las acometidas rivales haciéndose con el triunfo que sin duda brindó a la afición que viajó para apoyar a los suyos.