La práctica de los deportes traídos por los británicos está documentada en Huelva y su provincia desde al menos el final de la década de los setenta y principios de los ochenta del siglo XIX, sobre todo en lo referente a fútbol, cricket y tenis. Una Sociedad de Juegos de Pelota y un Club de Recreo, dirigido por el doctor William Alexander Mackay, aparecen en cartas y documentos de contabilidad, además de otras referencias y testimonios y los recuerdos de varios sportmen de aquella época vertidos en entrevistas posteriores. En el verano de 1889 el doctor Mackay tuvo que ausentarse varios meses de Huelva por asuntos académicos y también de salud. Quizás esta ausencia temporal del hasta entonces organizador de los juegos de pelota evidenció, para sus habituales participantes, la necesidad de conformar una estructura organizativa más consolidada y les impulsó a constituir oficialmente un club. Pero no un club cerrado y exclusivo para la colonia británica, sino abierto a toda la sociedad onubense. Se llega así a un momento trascendental para el fútbol español, ya que oficialmente va a constituirse el primer club deportivo en nuestro país, con presencia activa de españoles, que incluye el fútbol como una de sus principales actividades.

18 diciembre de 1889. Miércoles. El día D del fútbol español. El día de D del Decano. Para las 20.30 horas ha sido convocada una reunión en el English Restaurant, o Casino Inglés, propiedad de George Wakelin, en el número 17 de la onubense calle Odiel, hoy Avenida de Italia. Era el lugar habitual donde ya se celebraban los banquetes posteriores a los partidos de fútbol y cricket entre Huelva y Riotinto (como podemos comprobar por ejemplo en las crónicas de partidos disputados en marzo y noviembre de ese año 1889). El anuncio de la convocatoria se publica en el periódico La Provincia, con fecha de dos días antes, el 16 de diciembre, por Edward Palin, por entonces responsable del Almacén de la Rio Tinto Company en Huelva capital, actuando ya como secretario in pectore (y lo será oficialmente a partir de ese día 18, lo que revela cierta organización previa a esa primera reunión).

 

Diario La Provincia, 20 de diciembre de 1889. Hemeroteca AMH

 

Según nos cuenta La Provincia, en su número del 20 de diciembre de 1889 (Hemeroteca A.M.H.), asiste buena parte de la colonia británica en Huelva junto a destacados miembros de la burguesía local. Se acuerda organizar legalmente una Sociedad “para fomentar el Sport”, denominándola Huelva Recreation Club. Se elige una primera directiva provisional, presidida por el ingeniero escocés Charles Adam, director de la Fábrica de Gas, en cuyos terrenos se disputaban los partidos de fútbol y cricket. Junto a él, otros británicos, la mayoría vinculados laboralmente a la Rio Tinto Company, como Gavin M. Speirs, el ya mencionado Edward Palin o Alfred Gough, pero también se incluye en ella al onubense José Muñoz Pérez, propietario del periódico La Provincia y de la Papelería Inglesa, al que le cabe el honor de ser el primer directivo español del fútbol nacional. Igualmente se acuerda celebrar una segunda reunión cinco días después en el Hotel Colón, invitando a todas las autoridades locales.

En la relación de los primeros 32 socios del Club encontramos una mayoría de británicos, pero también un buen número de españoles, en concreto ocho, lo que refleja la temprana integración de la burguesía onubense en la práctica de los sports británicos. Es pues el día en que nace regladamente el primer club español que incluye desde sus inicios la práctica del fútbol.

 

Diario La Provincia. 20 de diciembre de 1889. Hemeroteca AMH

 

 

Cinco días después, el lunes 23 diciembre de 1889, tiene lugar la segunda reunión, también convocada para las 20.30 horas, esta vez en los salones del magnífico Hotel Colón. Tomando como referencia la crónica del periódico La Provincia del 28 de diciembre, se inicia dicha reunión con el nombramiento de todas las autoridades locales y provinciales como Presidentes Honorarios, incluyendo al Gobernador Civil y al Secretario del Gobierno Civil, responsables de la inscripción del Club en el Registro de Asociaciones, así como al Alcalde de Huelva, al Presidente de la Diputación, al Gobernador Militar y al vice-cónsul inglés, entre otros. Después se ratifican a los directivos ya nombrados el día 18, pero se amplia el número de vocales, hasta completar una directiva de once miembros, de forma que ésta queda conformada por: Charles Adam, presidente; Edward Palin, secretario; Alfred Gough, tesorero; como vocales, el ya mencionado José Muñoz Pérez, junto al hispano-colombiano Adolfo Lindeman, los británicos John Crofts, Gavin Martin Speirs y Alexander Lawson, Guillermo Sundheim de la Cueva, hijo del propietario del Hotel Colón, y por supuesto el joven doctor de la Rio Tinto Company en Huelva, William Alexander Mackay, el organizador de los partidos de fútbol y cricket jugados hasta entonces en Huelva. Pero se nombra también otro Presidente, éste de nacionalidad española, el ingeniero Pedro Nolasco de Soto, mano derecha de Sundheim y Director del Ferrocarril Huelva-Zafra, cuyas vías, al cruzar la Vega Larga, marcaban el límite exterior del terreno utilizado hasta entonces para la disputa de matchs de fútbol y cricket.

Diario La Provincia. 28 de diciembre 1889. Hemeroteca AMH

 

En esta segunda reunión, entre otros asuntos tratados, se establecen las cuotas a pagar tanto para los socios ya inscritos anteriormente como para los nuevos (dos pesetas mensuales), y se da un voto de gracias a D. Guillermo Sundheim, por ceder desinteresadamente las pistas de tenis del Hotel Colón, y otro  al Gobernador Civil “por su atenta carta y buenos deseos en pro del Club” (lo que evidencia comunicaciones escritas en los días previos con la autoridad encargada de registrar y legalizar las nuevas sociedades, y podría proporcionarnos una hipótesis de porqué se añadió, cinco días después de la primera reunión, a un segundo Presidente, de nacionalidad española).

Hay que aclarar que el Club, ya legalmente constituido, se denominó desde el primer momento tanto Huelva Recreation Club, en su versión inglesa, como Club Recreativo de Huelva, en español, lo que puede comprobarse tanto por la prensa de entonces (aunque en alguna de las primeras noticias lo nombre también como Club de Recreo) como sobre todo por los documentos oficiales consultados, tanto del propio Club como los del Ayuntamiento de Huelva, en los que se emplea siempre la denominación española.

El Club, el Decano, echó a rodar oficialmente entonces, y lo hizo desde este rincón del suroeste peninsular, donde se encendió la mecha que representa la luz primera del fútbol español.

127 años le contemplan. Mejor dicho, incluyendo a todas las generaciones de recreativistas, repartidas en tres siglos, desde la primera a la actual, que han vivido tantos momentos de éxitos y sinsabores, tantas ilusiones y penurias, sin dejar nunca de darle su apoyo y aliento, y lo llevaron siempre en su corazón, como parte irrenunciable de su existencia, 127 años nos contemplan. Y los que quedan por venir.

 

Área de Historia del Real Club Recreativo de Huelva