El 3 de diciembre de 1939 el Decano jugó su primer partido en Segunda División, el mismo mes en el que cumplía 50 años de vida. Puede parecernos algo extraño lo tardío en alcanzar dicha categoría, pero puede explicarse en unas pocas líneas. En los primeros años de vida del Recreativo, como es lógico, no existían competiciones oficiales ni federaciones que pudieran organizarlas. No es hasta los primeros años del siglo XX  cuando se crea en Madrid el Campeonato de España (conocido también como Copa del Rey porque el trofeo fue donado por Alfonso XIII)  al que acudían anualmente por invitación algunos de los escasos clubes existentes por entonces, y en el que el Recreativo obtuvo el tercer puesto en 1906, el quinto en 1907, y cayó en semifinales ante el Madrid FC en 1918, cuando el formato ya era mediante eliminatorias. Por entonces van surgiendo otras competiciones, pero de ámbito regional, como el Campeonato de Andalucía, que el Recreativo ganó repetidas veces en sus primeras ediciones. El torneo de Liga, sin embargo, no se inició en España hasta el año 1929, cuarenta años después de la fundación oficial del Decano, cuando ya el profesionalismo estaba totalmente implantado en todo el país, y el Club había perdido su hegemonía en el sur de España. Si el campeonato de Liga se hubiera creado solo una década antes, el Recreativo habría sido candidato a una de las plazas de Primera División, atendiendo a su trayectoria deportiva. Pero los años veinte marcaron una progresiva pérdida de competitividad del equipo, por la renuncia al profesionalismo, que ya se imponía en el resto de clubes. Además la nueva competición incluyó inicialmente a solo diez equipos por categoría, y en la Primera División de 1929 todos ellos eran del norte de España y de Madrid, no hubo equipos andaluces. La Tercera División, en la que la Federación Española incluyó al Recreativo, no echó a andar hasta la temporada siguiente, y ya en ese primer año, 1930, el Recreativo jugó la eliminatoria de ascenso a Segunda contra el Cartagena, tras quedar campeón de su grupo, pero no logró superarla. En esos primeros años había una única plaza de ascenso y descenso entre categorías.En 1931 el Recreativo disputó la eliminatoria final para el ascenso a Segunda División ante el Celta de Vigo. Ambos conjuntos habían quedado campeones de sus respectivos grupos de Tercera y habían superado eliminatorias previas, por lo que el vencedor obtendría el  ascenso. Pero en la ida en tierras gallegas, un expulsado por parte onubense a poco de empezar el encuentro y cuatro penaltis señalados en contra, propiciaron un resultado de 4-0 casi imposible de remontar. A punto estuvo, sin embargo, de producirse la hazaña en el partido de vuelta disputado en Huelva en un abarrotado Velódromo, pero el 3-0 final resultó insuficiente.Tras el paréntesis obligado de 1936 a 1939 por la guerra civil, la nueva Federación Española de Fútbol decidió reestructurar las diferentes categorías del fútbol español, creando una Segunda División con cinco grupos de ocho equipos cada uno, y el Decano fue incluido en el grupo V. Al ser una competición entre tan pocos equipos, se comprende que los partidos no empezaran hasta el mes de diciembre.El primer encuentro se disputó en el Velódromo ante el Xerez FC, y finalizó con empate a dos tantos. El primer gol del Decano en Segunda División lo anotó el delantero onubense Fernando Carrillo.El siguiente partido en el Velódromo también arrojó el mismo resultado, dos a dos, esta vez ante el Recreativo de Granada, antecedente del actual Granada CF, que tomó del Decano tanto su denominación como sus colores azul y blanco, y según recordaba el Diario de Huelva del 17 de diciembre de 1939 (Hemeroteca A.M.H.): “el Recreativo de Granada fue fundado en 1911 por estudiantes de Huelva. El primer partido que jugó este equipo fue contra el Sierra Nevada, alineándose con los granadinos los onubenses Antonio Mata, Alfonso Duque y algunos más. De esta manera el equipo de la ciudad de la Alhambra era bautizado por el Real Club Recreativo de Huelva, padrino en la ceremonia”

La primera victoria del Decano en Segunda División no llegaría hasta el 31 de diciembre de 1939, cuando se impuso por 5 tantos a 2 a la Escuela Hípica Militar de Tánger, el primero de los numerosos equipos del Protectorado español de Marruecos con los que se enfrentaría a lo largo de los años cuarenta y cincuenta. Por aquel entonces destacaban en el equipo onubense jugadores como el portero Faustino, los defensas Tasero, Graíño y Zabala, el centrocampista Marculeta, el extremo Carreño, o los delanteros Santos Gallego y el joven madrileño Perico Eguiluz, que inició en Huelva su exitosa carrera futbolística, y volvería en 1975 para terminar en el Decano su etapa como entrenador.

 

En 1939 el Club debuta en Segunda División

 

Área de Historia del RC Recreativo de Huelva